“Lo importante no es el objeto en sí, sino el hombre (es decir la sociedad) que la elaboró”. Julio C. Tello.
Frisaba el año 1992. La Municipalidad Provincial de Maynas organizaba un Festival de declamación por el Centenario de César Vallejo. El escenario lucía espléndido, mientras los estudiantes de diferentes colegios secundarios nos aprestábamos a concursar.
El maestro de ceremonia nos envolvió en hilos de estupefacción: “La pintura que tienen frente a ustedes es del célebre pintor César Calvo de Araujo. ¿Saben que Calvo de Araujo pintó su propio rostro en este mural?”. Doble admiración para una niña: ¡un pintor retratando su propio rostro!, me pareció increíble. El mural retrataba a soldados españoles en una expedición a la amazonia, uno de cuyos rostros era nada menos que César Calvo de Araujo.
Salí disipada del concurso, imaginándome acompañada del pintor. Esa imagen me infundió bríos cuando al retornar, concluí el poema: “Y en una sepultura, los dos nos dormiremos, como dos hermanitos”.
El público ovacionó, respiré nerviosa y me despedí risueña.
Ayer pasé por lo que fuera el edificio aquél: ruinas cual estallidos de impotencia por haber callado ante el desplome del edificio histórico. ¿Dónde estará ahora el mural aquél? Se escuchan varias versiones sobre su paradero, hasta la fecha no hay sanción para la autoridad edil, mientras que al parecer, denunciar el ilícito le costó el cargo al pintor Christian Bendayán.
Y el INC es el principal organismo encargado de la preservación, conservación y restauración del patrimonio cultural; no obstante, en este caso específico no ha ejercido su facultad punitiva.
Algunas veces leí: “El Perú es un país multicultural, con una variada riqueza cultural, que incluye expresiones de la creación humana y mantiene vivos los elementos de sus múltiples contextos culturales. Es importante la protección, conservación y transmisión del patrimonio cultural a las generaciones venideras, así como la lucha por evitar su destrucción”.
“Las Municipalidades velan por la conservación de los Centros Históricos, los Ambientes Urbano Monumentales (plazas principales de cada departamento), los Monumentos Histórico Artísticos (edificaciones que conforman la infraestructura urbana), la Arquitectura Pública, el Patrimonio Artístico (se encuentra no sólo en museos, sino también, en las iglesias y edificios públicos y privados)”.
El Patrimonio Cultural constituye la memoria colectiva de los pueblos, sin ella perderemos la noción del aquí y ahora. Sin identidad, no sabremos quiénes fuimos ni quiénes somos, disiparemos toda oportunidad de tener una visión coherente de país. Sin este legado PELIGRA nuestro futuro como Nación. El patrimonio cultural se defiende. Por ello, esta absurda negligencia merece sancionarse jurídica, política y socialmente, y debe generar conciencia colectiva sobre la importancia de respetarlo.
Ojalá la ciudadanía loretana no vuelva a elegir autoridades insensibles en el tema cultural.
Frisaba el año 1992. La Municipalidad Provincial de Maynas organizaba un Festival de declamación por el Centenario de César Vallejo. El escenario lucía espléndido, mientras los estudiantes de diferentes colegios secundarios nos aprestábamos a concursar.
El maestro de ceremonia nos envolvió en hilos de estupefacción: “La pintura que tienen frente a ustedes es del célebre pintor César Calvo de Araujo. ¿Saben que Calvo de Araujo pintó su propio rostro en este mural?”. Doble admiración para una niña: ¡un pintor retratando su propio rostro!, me pareció increíble. El mural retrataba a soldados españoles en una expedición a la amazonia, uno de cuyos rostros era nada menos que César Calvo de Araujo.
Salí disipada del concurso, imaginándome acompañada del pintor. Esa imagen me infundió bríos cuando al retornar, concluí el poema: “Y en una sepultura, los dos nos dormiremos, como dos hermanitos”.
El público ovacionó, respiré nerviosa y me despedí risueña.
Ayer pasé por lo que fuera el edificio aquél: ruinas cual estallidos de impotencia por haber callado ante el desplome del edificio histórico. ¿Dónde estará ahora el mural aquél? Se escuchan varias versiones sobre su paradero, hasta la fecha no hay sanción para la autoridad edil, mientras que al parecer, denunciar el ilícito le costó el cargo al pintor Christian Bendayán.
Y el INC es el principal organismo encargado de la preservación, conservación y restauración del patrimonio cultural; no obstante, en este caso específico no ha ejercido su facultad punitiva.
Algunas veces leí: “El Perú es un país multicultural, con una variada riqueza cultural, que incluye expresiones de la creación humana y mantiene vivos los elementos de sus múltiples contextos culturales. Es importante la protección, conservación y transmisión del patrimonio cultural a las generaciones venideras, así como la lucha por evitar su destrucción”.
“Las Municipalidades velan por la conservación de los Centros Históricos, los Ambientes Urbano Monumentales (plazas principales de cada departamento), los Monumentos Histórico Artísticos (edificaciones que conforman la infraestructura urbana), la Arquitectura Pública, el Patrimonio Artístico (se encuentra no sólo en museos, sino también, en las iglesias y edificios públicos y privados)”.
El Patrimonio Cultural constituye la memoria colectiva de los pueblos, sin ella perderemos la noción del aquí y ahora. Sin identidad, no sabremos quiénes fuimos ni quiénes somos, disiparemos toda oportunidad de tener una visión coherente de país. Sin este legado PELIGRA nuestro futuro como Nación. El patrimonio cultural se defiende. Por ello, esta absurda negligencia merece sancionarse jurídica, política y socialmente, y debe generar conciencia colectiva sobre la importancia de respetarlo.
Ojalá la ciudadanía loretana no vuelva a elegir autoridades insensibles en el tema cultural.
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