29 de agosto de 2010

DE IQUITOS SU AGUA

La cuenca amazónica sufrió en el 2005 una sequía como jamás nadie recordaba. Especialmente castigada fue la Amazonía oriental, donde ríos del tamaño del Nanay o el Tigre se secaron completamente, matando a todos sus peces, mientras que enormes extensiones de bosques ardieron por meses. El Ejército de Brasil tuvo que abastecer con helicóptero de agua potable a numerosas poblaciones en zonas donde no había acceso terrestre y los ríos estaban secos. Se dice que ese año la Amazonía vertió más CO2 a la atmósfera que toda la actividad industrial del mundo en su conjunto.

La Amazonía peruana, donde las precipitaciones son habitualmente mayores (1500 a 3500 mm anuales en promedio) el impacto fue algo menor, pero también se sintió fuerte en algunas regiones. En varias ciudades de San Martín y Amazonas, por ejemplo, hubo por meses severas restricciones en el servicio de agua potable, hasta de 18 y 20 horas diarias; en San Martín, decenas de miles de hectáreas de arroz bajo riego y de otros cultivos se perdieron o no pudieron ser sembradas por la sequía. San Martín se declaró en emergencia ambiental, y estableció medidas drásticas para frenar la tala de los bosques, como medida para proteger las fuentes de agua.

Iquitos también padeció restricciones de agua, por el descenso del caudal del río Nanay; los trastornos provocados por la sequía se manifestaron, sin embargo, hasta muchos meses después: el 2006 no hubo casi aguaje en Loreto, mientras que el humarí, el camu camu, el pijuayo y otras especies importantes para la economía de Loreto produjeron fuera de temporada y tuvieron cosechas muy reducidas; el impacto de estos fenómenos en la fauna silvestre y, especialmente, en las pesquerías no es conocido, pero se sospecha que fue importante, pues los efectos del cambio climático se sumaron a la falta de manejo y a la pésima gestión del recurso pesquero por parte de las instituciones del Estado.

Este año se está vislumbrando una sequía similar; estamos sufriendo un clima sumamente extraño para Iquitos, con falta de lluvias y de sol, debido a la presencia de una niebla propia de otras latitudes. Ante el descenso continuo y bastante precipitado del caudal de los principales ríos de Loreto, que ya se acerca al récord histórico, el SENAMHI ha prevenido a la población y a las instituciones que estén preparadas para una fuerte sequía en los próximos meses.

Los trastornos climáticos no sólo están ocurriendo en Amazonía: según un informe, 17 países del mundo han registrado este año temperaturas máximas históricas, mientras que en Rusia, arrasada por incendios forestales, tuvo este verano las temperaturas más altas en más de 1000 años. Al mismo tiempo, las lluvias torrenciales provocaron grandes inundaciones y deslizamientos de tierra catastróficos en Asia (Pakistán, Cachemira, Afganistán y China). Según se dice, la primera mitad de 2010 fue el semestre más caluroso en la historia del planeta, aunque paradójicamente, en las alturas andinas del Perú y en partes de la selva se hayan producido friajes extremos, con las lamentables consecuencias que conocemos.

“Cada vez tendremos más años como éste”, afirma el metereólogo Jeff Masters, del Weather Underground, un servicio de información meteorológica en Internet. Debemos estar preparados. La adaptación al cambio climático y la aplicación de medidas de mitigación están entre las prioridades estratégicas del Perú, considerado el quinto más vulnerable del Planeta frente a este fenómeno. Frente a la previsible creciente crisis de agua en la Amazonía, la principal estrategia es la conservación de los bosques primarios, que son al mismo tiempo fábrica y reservorio de agua, además de fuente de otros incontables recursos naturales y servicios de gran importancia para la población.

Iquitos es particularmente vulnerable a la sequía, porque el Nanay, de donde se abastece la ciudad, tiene sus nacientes en el llano amazónico, donde no existen fuentes subterráneas, sino la fuente de agua es la lluvia. Si el bosque es degradado o destruido, Iquitos sufrirá cada vez más crisis de este vital elemento. El bosque amazónico actúa como una fábrica de lluvia -hasta el 50% de las lluvias se originan en la evapotranspiración del bosque- y un 25% restante, originado en nubes de origen atlántico, no se condensaría si no hubiese bosques. El bosque también actúa como una esponja: favorece que el agua de la lluvia se filtre y empape el suelo, y también su follaje, y luego el agua escurre gradualmente. Donde el bosque ha sido destruido, las lluvias arrastran todo a su paso provocando huaycos e inundaciones, y contaminando los cursos de agua; unos días sin lluvia, sin embargo, bastan para dejar seco el cauce de un río.

Desde hace años el IIAP está promoviendo la conservación de los boques del Nanay para proteger las fuentes de agua de Iquitos, así como los recursos forestales y acuáticos vitales para las poblaciones del Nanay. El Gobierno Regional de Loreto, a iniciativa de las comunidades apoyadas por el IIAP, ha aprobado con este fin la creación de un Área de Conservación Regional en la cuenca alta de este río, propuesta que está pendiente de aprobación final por el Consejo de Ministros. Sin embargo, no cesan las amenazas para esta cuenca y, por tanto, para las fuentes de agua de Iquitos: varios son los descabellados proyectos de plantaciones masivas de palma aceitera y otros monocultivos en la cuenca del Nanay impulsados por traficantes de tierras y agentes de intereses no loretanos, ignorantes de la capacidad de uso mayor de estos suelos (los más pobres de la Amazonía peruana), de la legislación vigente (que prohíbe el cambio de uso para plantaciones comerciales), de los compromisos internacionales del Perú de proteger sus bosques primarios y reducir sus emisiones de CO2, y de la necesidad de proteger las fuentes de agua que abastecen a Iquitos.

Mientras tanto, los candidatos a la Municipalidad Provincial de Maynas, preocupados por los kilómetros de pista y otras nimiedades, no hacen mención en sus campañas ni a éste ni a otros problemas de fondo de la ciudad. Peor aún la actual gestión municipal, preocupada con obras intrascendentes para una ciudad cada vez más violenta, empobrecida y contaminada: además de no preocuparle ni éstos ni otros graves problemas urbanos, ha contribuido a poner en riesgo la calidad del agua potable de Iquitos ubicando el botadero de basura en la cabecera de una quebrada que drena hacia el Nanay.

La ciudadanía debe ser consciente de la importancia de disponer de un recurso tan vital como el agua, abundante y de buena calidad, y apoyar la propuesta política que garantice acciones enérgicas en este sentido.

23 de agosto de 2010

“Debemos ser lo que en realidad hemos sido y rescatar lo que ya no tenemos”

Diálogo sobre la situación de la Educación Bilingüe Intercultural

¿Has cumplido tus deberes? entonces tienes derechos, porque los derechos son los hijos del deber cumplido” S.G.

Para que el gobierno pueda exigir 14 como nota de ingreso a los institutos pedagógicos, primero debe asumir su responsabilidad de brindar educación intercultural bilingüe de calidad, cumpliendo sus compromisos asumidos en la Cumbre del Milenio, el Convenio 169 de la OIT y el Acuerdo Nacional.

“La EB se inicia en la Amazonía a mediados de la década del 50. Se institucionaliza en 1972 con la Política de Educación Bilingüe.

Se han desarrollado experiencias de innovación pedagógica en formación docente y en educación básica.

Hay pueblos indígenas que no tienen maestros formados en EIB. Los pueblos que tienen maestros EIB no han cubierto sus necesidades de cobertura”.

Algunas políticas de Estado se definen arbitrariamente, por ensayo-error de quienes detentan el poder, sin tomar en cuenta las diversas realidades. ¿Para qué están los gobernantes sino para cumplir el mandato del pueblo que los eligió?

Hoy, los alumnos de las comunidades amazónicas asumen este reto como una oportunidad: no quieren 14, sino 20; no obstante exigen mejorar las condiciones de la educación rural; sin embargo, hay que notar lo nocivos que están resultando para la EIB los exámenes que da el gobierno.

“El deterioro de las condiciones del bosque, de vida y de la salud de los pobladores afecta las condiciones de educabilidad. Se mantiene el centralismo en la toma de decisiones. La corrupción corroe todo el sistema educativo. Casi en su totalidad, las instituciones formadoras de maestros han interrumpido el proceso de formación docente.”

La corrupción: ¿Qué hay que hacer?

“Actualmente observamos la pérdida de la lengua kukama. Hay una total desigualdad entre lo que se enseña en la ciudad y en las comunidades. La base es el sistema educativo. Se han centrado en una base estandarizada, sin tener en cuenta las desventajas de la educación rural, ni la diversificación. Hay un contraste, no nos ponemos de acuerdo. Ciertas universidades tienen especialidad en EIB, pero toda la formación se hace en castellano, eso también se puede llamar corrupción”. (Robin)

En educación secundaria hay uno o dos docentes como máximo en cada escuela. Pareciera que el gobierno está quitando la Educación Intercultural Bilingüe, de una manera encubierta, con la nota 14 que se exige como requisito a los postulantes ya no tenemos alumnos en EIB.

Los especialistas de la UGEL Nauta dicen: ¿para qué vamos a mandar maestros bilingües cuando ya no hablan la lengua?

Lo que pasó con los kukamas no fue casual, fue una respuesta para sobrevivir en este país que insulta de “cholo” o “indio”. Algunos padres de familia manifiestan: ¿Para qué quieres que use mi lengua si no puedo ni hablar contigo?

Los derechos humanos y colectivos están al mismo nivel. El Estado peruano está obligado a dar una educación de calidad.

¿Cómo entender la interculturalidad?

Como la convivencia pacífica de una sociedad Interculturalidad = querer al otro

Educación Intercultural Bilingüe: Incorporar la sabiduría indígena a la educación, en los currículos. Cuidar al otro.

Los dirigentes creen que la Educación Intercultural Bilingüe no es tan importante como el territorio. La mejor forma de defender sus derechos es conociendo sus derechos.

¿Cómo están viendo nuestras organizaciones el tema de la educación intercultural bilingüe? ¿Qué actitudes tienen los padres sobre la educación intercultural bilingüe?

“Yo quiero estar acá, me gusta estar acá (en FORMABIAP), porque mi pueblo es kukama. Lo que pasa es que la organización lucha, pero los demás esperan sentados.

Antes yo me preguntaba ¿qué es la educación intercultural bilingüe? Ni siquiera sabía que era kukama. No sabía de dónde vengo.

“Debemos ser lo que en realidad hemos sido y rescatar lo que ya no tenemos, aprender bien tu lengua para afirmarte y reafirmarte”. (Juliana Tamani)

LO QUE EL ALCALDE SE LLEVÓ

“Lo importante no es el objeto en sí, sino el hombre (es decir la sociedad) que la elaboró”. Julio C. Tello.

Frisaba el año 1992. La Municipalidad Provincial de Maynas organizaba un Festival de declamación por el Centenario de César Vallejo. El escenario lucía espléndido, mientras los estudiantes de diferentes colegios secundarios nos aprestábamos a concursar.

El maestro de ceremonia nos envolvió en hilos de estupefacción: “La pintura que tienen frente a ustedes es del célebre pintor César Calvo de Araujo. ¿Saben que Calvo de Araujo pintó su propio rostro en este mural?”. Doble admiración para una niña: ¡un pintor retratando su propio rostro!, me pareció increíble. El mural retrataba a soldados españoles en una expedición a la amazonia, uno de cuyos rostros era nada menos que César Calvo de Araujo.

Salí disipada del concurso, imaginándome acompañada del pintor. Esa imagen me infundió bríos cuando al retornar, concluí el poema: “Y en una sepultura, los dos nos dormiremos, como dos hermanitos”.

El público ovacionó, respiré nerviosa y me despedí risueña.

Ayer pasé por lo que fuera el edificio aquél: ruinas cual estallidos de impotencia por haber callado ante el desplome del edificio histórico. ¿Dónde estará ahora el mural aquél? Se escuchan varias versiones sobre su paradero, hasta la fecha no hay sanción para la autoridad edil, mientras que al parecer, denunciar el ilícito le costó el cargo al pintor Christian Bendayán.

Y el INC es el principal organismo encargado de la preservación, conservación y restauración del patrimonio cultural; no obstante, en este caso específico no ha ejercido su facultad punitiva.

Algunas veces leí: “El Perú es un país multicultural, con una variada riqueza cultural, que incluye expresiones de la creación humana y mantiene vivos los elementos de sus múltiples contextos culturales. Es importante la protección, conservación y transmisión del patrimonio cultural a las generaciones venideras, así como la lucha por evitar su destrucción”.

“Las Municipalidades velan por la conservación de los Centros Históricos, los Ambientes Urbano Monumentales (plazas principales de cada departamento), los Monumentos Histórico Artísticos (edificaciones que conforman la infraestructura urbana), la Arquitectura Pública, el Patrimonio Artístico (se encuentra no sólo en museos, sino también, en las iglesias y edificios públicos y privados)”.

El Patrimonio Cultural constituye la memoria colectiva de los pueblos, sin ella perderemos la noción del aquí y ahora. Sin identidad, no sabremos quiénes fuimos ni quiénes somos, disiparemos toda oportunidad de tener una visión coherente de país. Sin este legado PELIGRA nuestro futuro como Nación. El patrimonio cultural se defiende. Por ello, esta absurda negligencia merece sancionarse jurídica, política y socialmente, y debe generar conciencia colectiva sobre la importancia de respetarlo.

Ojalá la ciudadanía loretana no vuelva a elegir autoridades insensibles en el tema cultural.

EL ESCONDITE PERFECTO PARA LA FELICIDAD

Un viejo cuento habla de que, en el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura... Un leviatán dijo: "Debemos quitarles algo a los humanos... Pero... ¿Qué les quitamos?"

Después de mucho pensar un satán dijo: "¡Ya sé!... Vamos a quitarles la felicidad... Pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar".

El primero propuso: "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo"...

Inmediatamente contestó otro: "No... Recuerden que tienen fuerza... Alguna vez alguien puede subir y encontrarla... Y si la encuentra uno ya todos sabrán donde está".

Luego un segundo propuso: "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar"

Y otro contestó: "No... Recuerda que tienen curiosidad... Alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrarán".

Un tercero sugirió: "Escondámosla en un planeta lejano a la tierra".

Y un demontre opinó: "No... Recuerden que tienen inteligencia... Y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir... Y entonces todos tendrán felicidad. Y eso no lo podemos permitir”.

El último de ellos era un súcubo que había permanecido en silencio, escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás...

Analizó cada una de las propuestas y entonces dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren".

Todos lo miraron asombrados y preguntaron al mismo tiempo: "¿Dónde?"

El infausto respondió: "La esconderemos dentro de ellos mismos... Estarán tan ocupados buscándola afuera... Que nunca la encontrarán".

Todos los diablillos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así.

Este cuento anónimo nos ilustra una de las paradojas más desconcertantes del ser humano: quienes buscan desesperadamente la felicidad no suelen ser los que la hallan; más bien, son quienes se despreocupan de esa ególatra carrera y se preocupan (y ocupan) por la felicidad de los otros quienes, finalmente, sin buscarla directamente, la hallan. La hallan en su interior, como sugiere el cuento, pero no precisamente por permanecer ensimismados en su egoísmo, en su propia vida y en sus intereses particulares, sino quien desde un equilibrio interior, sale afuera a compartir con los otros.

Eso mismo nos enseñó Jesús, auque con un juego de palabras que más nos suenan a una metáfora: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará (Marcos 8:35). Y más claro aún: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35)

El mundo moderno, con su culto al éxito y la realización personal, al consumismo más exacerbado y a la posesión de más y más cosas, a la búsqueda del placer y la diversión por encima de y a costa de todo, al individualismo más egocéntrico disfrazado de competitividad, y al culto a la corporeidad bajo el disfraz de “vida sana”, está impulsando a mucha gente por el camino equivocado en la búsqueda de la felicidad. El incremento de ciertas dolencias síquicas (depresión, ansiedad, estrés, anorexia, etc.) es uno de los signos de los tiempos modernos, y un indicador de que los diablillos tuvieron razón: mucha gente no encuentra la felicidad porque la sigue buscando en el lugar equivocado.

BIODIVERSIDAD EN PELIGRO, UNA AMENAZA PARA LOS AMAZÓNICOS

Ocurrió hace casi 20 años, en una comunidad indígena del alto Tigre. Yo les hablaba a los bizarros ‘mitayeros’ de que algunas especies de animales se estaban acabando, tratando de convencerles de que dejasen de cazarlas. Especial énfasis ponía en la maquisapa, un mono particularmente susceptible a la caza y extirpado de la mayor parte de los bosques de Loreto. Tanto énfasis ponía en esta especie que los indígenas Kichwa-Alama del alto Tigre me apodaron, cariñosamente creo, además de “uchpa-ñahui” (ojo cenizo), “maquisapa-mitsa”: es decir, ‘el que nos mezquina matar maquisapas’. Pero mis charlas conservacionistas se acabaron un día cuando, en plena reunión con toda la comunidad, un indígena me dijo: “Huauqui, yo concuerdo contigo en que algunos animales se están acabando. Pero te digo una cosa: si tú me garantizas tres comidas al día para mis hijos, yo entierro mi retrocarga aquí y ahorita mismo, delante de ti.” Plaff. Desde ese día entendí que no se puede hablar de conservación a la gente que sufre escasez sin hablar, también, de alternativas y de desarrollo.

Hablar a un indígena o ribereño -cuyos hijos están desnutridos- de cuidar al guacamayo o al águila arpía porque están amenazados es, hasta cierto punto, obsceno. Para el amazónico que se las tiene que buscar diariamente para poner algo de proteína en la tuchpa familiar, los animales de la selva no son bellos: son ricos, se comen; son una fuente de alimento antes que un objeto de deleite estético o un objeto de preocupación ética. La palabra “conservación”, por eso, no significa lo mismo para un citadino con el estómago bien lleno, y una fuente de ingresos bien asegurada, que para un indígena amazónico a veces en el límite de la supervivencia.

¿Quién no ha oído hablar, en el colegio, en la TV o en otros medios de comunicación, del oso de anteojos, del mono choro de cola amarilla y de otras especies amenazadas del Perú? Buena parte del esfuerzo de educación ambiental, tanto del Estado como de las ONG, está orientado a sensibilizarnos sobre el peligro que se cierne sobre algunas especies carismáticas, o sobre la tala de los bosques y la contaminación. Sin embargo, éste es sólo una parte del problema, y un enfoque muy sesgado, fácilmente criticable: “A los ambientalistas les importan más los animales o los arbolitos que la gente”, dicen algunos nescientes. “Que se extinga el mono ése, a mí qué me importa”, llegan a decir otros más afectados por la dolencia.

Algunos divulgadores y educadores han comenzado ya a hablar de la función ecológica de muchas especies de flora, y especialmente de fauna, y unos pocos, de la importancia de conservar ecosistemas sanos, con todas o la mayoría de sus especies, para garantizar la provisión de bienes y servicios ecosistémicos para beneficio de la población. La Amazonía es un buen ejemplo de esto: la mayor parte de los recursos de subsistencia –exceptuando hidratos de carbono provenientes de cultivos de panllevar- y buena parte de los ingresos económicos –hasta el 70 - 90% en algunos lugares- provienen de los recursos de flora y fauna silvestres; esto es, recursos provenientes de bosques, cochas y ríos sanos. De ahí la importancia de recuperar y mantener la productividad y la salud de estos ecosistemas para beneficio de la gente. Por eso hoy en el IIAP y en el PROCREL se ha dado en llamar “conservación productiva” a este enfoque que busca beneficiar a la población con el aprovechamiento sostenible de recursos del bosque y de los ecosistemas acuáticos en su estado natural.

En ese esquema, para un amazónico sí tiene importancia, y mucha, la extinción de una especie, bien sea porque ésta representa una potencial fuente de alimento o de ingresos, bien sea porque cumple un rol importante en el ecosistema del que depende su economía. El poblador rural amazónico conoce bien el rol de algunas especies en el ecosistema: el tucán y la pucacunga, entre otras aves, son los que siembran la pona, del huasaí y de otras palmeras; la gamitana y otros grandes peces frugívoros siembran el camu camu, etc. etc. “Si se acaban estos animales, no sólo no tendrán qué cazar para alimentar a sus hijos, sino que el bosque sufrirá, porque no habrá quien siembre muchos árboles”. Éste es un mensaje con mucho más sentido para la gente, que el simple “pobrecito ese animalito, se está acabando”.

Hoy muchos expertos hablan del grave problema de la extinción ecológica y la extinción económica de muchas especies en la Amazonía: no han desaparecido propiamente, pero sus poblaciones han sido reducidas de tal forma, y restringidas a lugares tan remotos, que ya no cumplen ni la función ecológica en el ecosistema, ni el papel económico para la gente que tenían en el pasado. Ejemplos sobran en nuestra región: la charapa, el manatí, el paiche y la gamitana estuvieron entre las primeras especies explotadas comercialmente en la región, y sus subproductos (especialmente el aceite de huevo de charapa) fueron los primeros productos de exportación. Hoy las poblaciones silvestres de éstas y otras especies no significan virtualmente nada ni para la economía ni para la alimentación de la gente. Esto ha tenido un indudable impacto económico (pérdida de una importante fuente de proteína e ingresos económicos para los amazónicos) y ecológico (muchos de los cuerpos de agua y bosques inundables asociados están hoy enfermos, por la ausencia de dispersores de semillas y controladores de vegetación).

La erosión genética es otro problema asociado con la sobre-explotación de muchas especies. Uno de sus efectos más visibles es la endogamia: cuando parientes muy cercanos se casan o reproducen entre sí, tienen a aparecer rasgos “recesivos”, y nacen individuos con defectos congénitos, como malformaciones, deficiencias mentales, descenso en las defensas inmunitarias y otras discapacidades. Desde los albores de la humanidad ha existido el tabú del incesto y del matrimonio entre parientes cercanos. Los animales también tienen mecanismos para evitar la endogamia, pero cuando sus poblaciones son reducidas excesivamente, sufren sus efectos: conocido es el caso de los leones endogámicos en ciertas zonas de África, con gravísimas taras.

En la Amazonía peruana, las poblaciones de algunos animales han sido totalmente fragmentadas y aisladas entre sí por la caza excesiva, lo que es un escenario perfecto para el desastre endogámico. Adicionalmente, cuando se reduce una población excesivamente, muchos genes valiosos desarrollados a lo largo de la historia evolutiva de la especie y dispersos entre sus poblaciones se pierden, y los individuos supervivientes son más susceptibles a enfermedades y a los cambios naturales o provocados por el hombre. El cambio climático que se nos viene encima incrementa estas amenazas para las especies sobre explotadas. Por otro lado, genes valiosos que podrían ayudar a mejorar genéticamente especies en el proceso de domesticación se pierden, y con ellos la oportunidad de desarrollar variedades más productivas, resistentes a enfermedades, o con otras cualidades deseadas.

Como vemos, sí hay razones económicas, y muy poderosas –y no sólo éticas o estéticas- para proteger especies amenazadas y, en general, conservar los ecosistemas amazónicos sanos y productivos.

21 de agosto de 2010

Colegas de la red de la Comunidad Educativa Loretana

Mario Pinedo ha sugerido lo descrito abajo y sería interesante conocer sus posiciones al respecto. Creo que también se deberían incluir los debates filosíficos respecto a las misticas de praxis que cada partido plantea a los electores.

cordial saludo

Gonzalo Tello

Las contiendas electorales deben ser solamente mediante debates técnicos

Las campañas electorales como todos sabemos están mayormente entendidas como negocio y no como una gesta de servicio en pro de la equidad social y la superación de los problemas que vivimos.

Creo que para resolver en gran parte este problema seria muy conveniente tomar la siguiente medida:

La ley electoral debe modificarse para prohibir las principales formas actuales de campañas electorales como son:

Spots radiales, televisivos, y todo tipo de prensa, mítines, dadivas, fiestas y toda forma que significa “invertir para convencer”y donde las propuestas tecnicas casi no tienen espacio

La unica forma de hacer campaña seria mediante FRECUENTES DEBATES TECNICOS, debidamente normados y probablemente organizados por la ONPE, u otros organismos autorizados(Universidades, Institutos, etc.) donde no deben haber barras. Los debates serian efectuados por Radio y Televisión.

La difusión de estos debates deben ser intensos y muy frecuentes y estarían financiados por el estado en los principales medios de difusión

De este modo habría un cambio radical hacia un mayor análisis y reflexión de los sufragantes, así como mayor participación en la solución de los problemas. Los escasos debates que se han dado

En el pasado han sido siempre muy tangenciales y superfluos e inclusive han sido manipulados y a veces, deliberadamente obstaculizados.

Con esta modificación, se lograría la postulación de aquellas personas o partidos que no participan por no contar con grandes sumas de dinero para la campaña, pero que tienen mucha capacidad, calidad moral y vocación de servicio.

Se pondría al descubierto las capacidades y cualidades de los candidatos para gobernar

La capacidad de convencimiento dependería de la profundidad del conocimiento que ostente cada postulante o grupo

No habría los compromisos pre-establecidos con los entes financieros de campañas que nunca han favorecido a la calidad de las gestiones

Probablemente, quedarían en la marginalidad aquellas personas o grupos que no estén calificados o caracterizados para gobernar

Estariamos asi, abriendo una compuerta hacia la positividad de la praxis politica y a favorecer la participación en el gobierno de personas con vocacion de servicio.

Los Caracteres Inmorales: el manipulador

Manipular: Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares. (Diccionario de la R.A.E.)

Nuestra pasión por el comportamiento humano nos lleva a intentar retratar uno de los personajes más conspicuos del viejo mundo que se fue: el manipulador. Confiamos en que esto contribuya a identificarlo mejor cuando lo encontremos en museos o reservas naturales.

La manipulación es una de las formas que asume la violencia: es al menos violencia psicológica. Esto es así porque la manipulación presupone –como veremos- una cosificación de los otros, un intento de apropiación del todo por una parte de este, de concentración desproporcionada de poder decisorio, etc. La manipulación es intrínseca al sistema deshumanizante y violento, es parte de su modus operandi como lo son la censura, la represión, la discriminación, etc. Por lo tanto, esta se encuentra arraigada en el paisaje de formación de muchos, que se resignan a ser tanto víctimas como victimarios de la manipulación.

El manipulador es básicamente un cosificador: alguien que trata de usarnos como prótesis de su intención, controlando nuestra manera de pensar, de sentir o de actuar, según convenga a sus intereses. Dichos intereses son los personales, o bien los de la facción a la que pertenece. El manipulador puede hacer un uso retórico del interés conjunto, pero lo hace para manipular y porque asimila en mala fe el interés conjunto al interés propio o de parte.

Al manipulador no le interesa nuestra subjetividad, nuestra intencionalidad, sino sólo en función de operar sobre ella para que hagamos lo que él desea y a pesar de lo que nosotros deseemos. Aparentemente demuestra interés por nuestra opinión, pero sólo para descalificarla o buscar cómo usarla a su favor.

El manipulador puede mostrarse bondadoso y amable, pero es sólo una táctica para hacer que bajemos nuestras defensas y hacernos así más vulnerables a su manipulación.

Es claro que el manipulador es también un pragmático al que sólo le interesa lograr su objetivo, para lo cual se sirve de otros cuya intención desestima. Como pragmático, el manipulador se mueve por intereses y no por principios éticos. Su fin justifica los medios que usa.

El manipulador tiene muchas astucias y trucos. Una de ellas es el uso de la mentira.

Miente cuando lo que dice no se corresponde con los hechos, según él los entiende. O sea, piensa o sabe una cosa, pero dice otra. Miente cuando oculta selectivamente la información que no conviene a su caso, en todo o en parte. O sea, de todo lo que piensa o sabe, sólo presenta la parte que le conviene o bien omite la información completamente.

El manipulador es un hipócrita y un farsante, ya que siempre esconde su verdadera cara y sus verdaderas intenciones que no son las que proclama.

El manipulador tiende a instalar y controlar monopolios ideológicos y organizativos, de manera que toda opinión y acción pasen por su filtro. Para ello es importante para el manipulador dificultar o bloquear el acceso indiscriminado a las fuentes fidedignas de información, ya que el libre acceso a ellas disminuye su poder sobre los demás. Tampoco ve con buenos ojos la libre comunicación, contacto e intercambio entre todos. Al manipulador conviene el oscurantismo, el cerco mental que impide el cotejo, el juicio crítico, la opinión informada, etc.

Para lograr el monopolio, el manipulador a menudo se erige de manera inconsulta en mediador, portavoz, representante, y similares funciones con respecto a otros. Es ávido por tomar toda función pública o conjunta que le de poder, buscando concentrar varias funciones en su persona. De esta manera se reviste de atributos que le dan más autoridad y figuración. Se arroga un poder y un derecho que retóricamente está al servicio de todos, pero que de hecho maneja según su parecer y no comparte.

Por lo tanto, el manipulador también nos trata de desinformar. No sólo lo hace cuando la información que nos provee es insuficiente o cuando la omite, sino también cuando la información que nos provee es una mezcla confusa de datos fehacientes y datos falsos. De esta manera nuestro juicio acerca de lo que está en juego se hace muy difícil o imposible.

Algo similar ocurre cuando nos provee información que, aunque fidedigna, es irrelevante o secundaria. De esta manera intenta que nuestra atención se enfoque en la información equivocada, desviando así nuestro juicio hacia conclusiones erróneas.

De modo que el manipulador siempre está atento a manejar la circulación de información. Es un censor que abrirá o cerrará las válvulas de la información, de manera que los demás se enteren sólo de aquello que conviene al manipulador.

El manipulador también hace uso de las copresencias. Hace uso de cierta información (en forma de imágenes o palabras) sabiendo que mueve en nosotros asociaciones grabadas en nuestra memoria, asociaciones que mueven pensamientos, recuerdos, emociones, etc. que convienen a su discurso manipulador. En su boca, y por ejemplo, las palabras “dios”, “patria”, “familia”, etc. apuntan a asociar falsamente los mejores sentimientos de los otros a los propios designios.

Pero no sólo hace uso de información, sino también de gestos, poses, actitudes, tonos de voz, miradas, etc. que dotan a su discurso de connotaciones, de copresencias, que nuestra atención capta como un doble mensaje de manera presente o copresente. Así, el manipulador siempre podrá negar que haya dicho algo: por cierto, lo dio a entender, pero no lo dijo.

Otra marca distintiva del manipulador es que nada en él es un “dar” desinteresado, sino un cálculo de “recibir”, aunque mencione en vano términos tales como “amor”, “solidaridad”, “generosidad”, etc.

El manipulador hace uso de la extorsión. Para obligarnos a actuar en algún sentido, ejerce presión sobre nosotros mediante algún tipo de amenaza encubierta o no. En su discurso recurre al clásico juego de la recompensa y el castigo para obligarnos en el sentido que le conviene.

El manipulador, cuando es necesario, se apoya en otros para darle peso a su opinión. A veces le basta dar a entender que alguien por quien tenemos gran respeto y estima está de acuerdo con su discurso y lo avala. Otras veces nos da a entender que su posición es compartida por otros, por lo que la nuestra es minoritaria, y esto haría que supuestamente su razón fuera más válida que la nuestra. Esta es una muestra del uso que hace de una lógica falseada para manipularnos.

Por ejemplo, nos sugiere arteramente que dadas las premisas A y B (que son datos verdaderos) de su silogismo, la consecuencia “lógica” es D (que es falso). O sea, no son falsas las premisas de su discurso, sino las conclusiones que deriva de ellas y que nos presenta como “razonamientos indudables”. Así, dispone su razonamiento falaz de manera engañosa y fraudulenta, aprovechando nuestra distracción, ignorancia o confusión. En ese ejercicio de una lógica falseada, recurrirá a desproporcionar lo que compara, ofrecerá supuestas “pruebas” amañadas, atribuirá falsamente intenciones a otros, producirá mezclas de planos lógicos y saltos de puntos de vista, hará afirmaciones indemostrables, etc.

Cuando no puede fundamentar su postura o bien contrarrestar la ajena, recurre a trucos como, por ejemplo, degradar la personalidad (no las razones) de quienes sostienen la postura contraria. Según sea el caso y la conveniencia del momento, apelará a la demagogia y al populismo fáciles, o bien se refugiará en un elitismo exclusivista que marca distancias.

Cuando es necesario debilitar o desarmar las opiniones opuestas a la suya, el manipulador recurre a relativizar el punto de vista ajeno. Cuando es necesario afirmar la propia opinión, su interpretación y postura toman un carácter categórico y absoluto que descarta toda otra opinión.

El manipulador hace pie en las necesidades, los miedos y demás debilidades de los demás, promoviendo siempre la dependencia sicológica con respecto a él. Su empatía con los demás no está basada en advertir y favorecer lo mejor del otro, sino en una actitud predatoria que advierte en los demás los puntos débiles sobre los que ejercer presión.

El manipulador cuida su imagen pública de modo que ésta siempre esté asociada a atributos que le permitan manipular más y mejor. Según el caso, tratará siempre de quedar asociado a personajes y eventos importantes, haciendo así que su imagen crezca por los atributos transferidos gracias a su proximidad con ellos. Busca los lugares prominentes, los micrófonos, los reflectores, las fotografías y las tomas de video en primer plano: en definitiva, la figuración y el protagonismo. En todo lo que hace y dice el “yo” está muy presente y próspero.

El manipulador nos da siempre a entender que necesitamos de su opinión y aprobación. Los éxitos se deben a su intervención y los fracasos a la falta de ella. Todo lo que no pasa por su control es desestimado como irrelevante o negativo. Siempre habla con el aire de “autoridad moral”, la de aquel que aprueba o desaprueba lo que otros hacen, autorizando o desautorizando, con crítica velada o desembozada. Su tono es a veces condescendiente y paternalista, como afirmación de su superioridad y como modo de emplazar a los demás por debajo de él. Con esto trata de crearse un aura de “orientador” o “autoridad”, aunque tal pretensión no se corresponda con su capacidad demostrada.

El manipulador siempre hace cálculos políticos en términos similares a los de “aliados”, “adversarios” e “idiotas útiles”. Siempre se rodea de algunos obsecuentes, entre quienes se destacan los aspirantes a manipuladores o de segundo orden. La relación con ellos es frágil e inestable, ya que el aglutinante que los une es la conveniencia que varía según las circunstancias. Entre ellos, la palabra “amistad” tiene sólo un sentido utilitario.

Obviamente, no todos los manipuladores reúnen en si mismos todas las características antes descritas. Si bien hay buenos manipuladores, también los hay torpes y ridículos. Los hay que apuntan a manipulaciones mayores y los que sólo manipulan cuestiones menores. Está el manipulador permanente, pero la mayoría son manipuladores inconstantes u ocasionales. Aunque destaquemos al manipulador desembozado, también está aquel que actúa en las sombras y entre bambalinas.

El manipulador prospera en momentos de desinteligencia conjunta, de incertidumbre y confusión de referencias, de merma de la inteligencia, de debilidad, etc. Por el contrario, el manipulador detesta la descentralización del poder, el libre acceso de todos a las fuentes de información, la capacidad auto-organizativa de los conjuntos, las referencias claras y precisas, etc.

El gran error del manipulador es su cortedad de visión, su falta de verdadera inteligencia que confunde con astucia. Su desprecio por la subjetividad de los demás es su propia trampa. La conciencia del ser humano no es pasiva, sino que es una estructura evolutiva intencional que tiende cada vez a una mayor libertad. Todo retraso de tal proceso de liberación creciente es sólo provisorio. De manera que la manipulación y todo aquello que vaya en dirección contraria no puede sino tener vida corta y un éxito provisorio. Quien va contra la evolución de las cosas, va contra sí mismo. Así el manipulador se convierte, por su propia intención, en la primera y la última víctima de su manipulación.